El aquelarre quimico

 

Hace unos días, un destacado dignatario de la Iglesia nos obsequió con el calificativo de “aquelarre químico” para referirse a las gestaciones obtenidas por la reproducción asistida.

http://www.europapress.es/andalucia/noticia-obispo-cordoba-tacha-aquelarre-quimico-fecundacion-in-vitro-20151224100554.html

Sería muy fácil calificarle de ignorante cuando afirma que “el abrazo amoroso no puede sustituirse por la pipeta del laboratorio”, de sectario cuando dice que “la reproducción asistida rompe la armonía de la creación porque los hijos vienen al mundo como personas, fruto de una relación personal de amor entre los esposos” o de machista cuando afirma que el hombre “aporta particularmente la cobertura, la protección y la seguridad”, es decir, “el varón es signo de fortaleza y representa la autoridad que ayuda a crecer” y la mujer , “tiene una aportación específica, da calor al hogar, acogida, ternura”. Pero lo vamos a dejar en insolidario.

Lo realmente doloroso es que pueda sembrar la duda entre la gente creyente que no puede conseguir una gestación. Bastante tienen con no poder tener hijos, como para encima tener que cargar con la “culpa” de participar en un aquelarre.

¿Qué es lo que le hace pensar que los hijos así nacidos pierden el derecho a nacer del amor de los padres? Ahora va a resultar que echa de menos las relaciones  sexuales.

¿Qué importará que ese “milagro” de la vida tenga lugar en un útero o en un incubador, si el fin último es obtener un ser vivo con el que sueña una pareja que sufre?

¿Por qué se identifica la armonía de la creación con que la gente se preñe?

¿Son muy armónicas las gestaciones no deseadas, los embarazos en adolescentes, las gestaciones derivadas de violaciones….?

El no salir a la calle, el no conocer a las personas, el que no preocupe lo que la gente realmente siente, es lo que tiene. Que se confunde la ideología con la realidad. Ahora resulta que los hombres tienen que ser muy hombres y por eso son los fuertes y las mujeres muy mujeres y por eso son tiernas.

Cuando se conoce de cerca a la personas, fuertes o tiernas, que precisan de la ayuda de la reproducción asistida para conseguir un embrazo, se comparten los anhelos, los desengaños, los sufrimientos y las alegrías. Y lo que necesitan es apoyo y comprensión. Eso es lo que nos hace humanos, otra cosa es ser un desalmado o tener muy mala fe, cosas que a algunos les debería de sobrar.

 

 

 

 

 

Dr. Miguel García Giménez
Dr. Miguel García Giménez
Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Zaragoza. Especialista en Obstetricia y Ginecología en el Hospital de Donostia. Doctor en Medicina por la Universidad de Zaragoza.

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